2.03.2016

Black Mirror y la simulación de Baudrillard

Ayer publiqué una foto de perfil en Facebook, algo sin importancia. La historia de la foto esta relacionada con una solicitud que hicieron por correo electrónico desde el Festival del Cine de Cartagena para subir a instagram una foto con un hashtag, total algo para mercadear el festival en redes. El caso es que consideré que la foto valía para mi perfil y que era el momento de actualizarlo, toda vez que la foto anterior era de Marilyn Manson y pues ya se me había pasado la rebeldía y quería volver a ser yo. Recibí algunos comentarios públicos y otros más privados.

Un comentario en especial me causó especial inquietud, me dijeron que si era que me habían cambiado por otro, que no parecía yo en la foto.

Considero que vivimos, como dice baudrillard, en un simulacro de la realidad, una suerte de realidad virtual creada por los medios de comunicación, esto con unas consecuencias que afectan todos los aspectos de la existencia. Por lo tanto, aquello que ustedes encuentran reflejado en mi foto, no es más que la reunión de conceptos simbólicos creados y afianzados por la sociedad de consumo que les hacen pensar que me veo bien o mal. No es realmente lo que yo soy como ser humano, es una representación, una simulación de la realidad que no refleja fielmente la belleza que puedo yo tener. Entendiendo belleza, y para esto me apoyo en Platón, como una cualidad eterna y subsiste por si misma unida a la idea de si misma. No puede ser material, trasciende lo sensible, por lo tanto toda producción humana artística o literaria sólo se aproximará en un grado bajo a ella, dado que las cosas bellas dependen de los sentidos mientras que la belleza en si misma depende de la inteligencia.


Creo que más allá de lo que vemos en las personas, de su masa que ocupa lugar en el universo, existe algo que trasciende la materia, es como ese capitulo de Black Mirror en el que una chica compra un robot en el que carga con total nitidez el cuerpo de su esposo muerto, la chica finalmente, luego de varios meses de convivencia con el androide, decide deshacerse de él, porque aunque físicamente luce 100% idéntico a la persona que ama, es sólo materia, el espíritu y la esencia de ese ser no estaba contenido en esa materia. Entonces, para mi lo importante en las personas va más allá de su simple carne, de cómo lucen, el cuerpo nos contiene, vale, es importante, hay que cuidarlo, amarlo, respetarlo y mantenerlo lo mejor que podamos, pero todos seremos viejos y perderemos las cualidades que la sociedad considera lindas, lo importante es lo que no se ve. 

1.22.2016

Una señal o la santima trinidad



Siempre, desde que me vi una película donde a la protagonista el diablo la atizaba a las 3:00am en punto, me despierto a media noche, miro el reloj y son las 3:00am (Bueno lo de siempre es un decir, como un amigo que dice que trota desde el Buenavista hasta el retiro de los indios y después explica que lo de “trotar” es un decir porque en realidad camina y al final ya hasta se arrastrará, el caso es que yo casi siempre duermo bien toda la noche pero a veces me paro y son las 3:00am cuando veo el reloj).  Casi siempre mantengo la calma, enciendo el tv y veo lo que sea que salga por el canal alemán en español que por lo general es lo que siempre está sintonizado por lo menos en la entrada HDMI 2 que es con la que este bicho arranca.

Esa vez lo que salió fue la noticia de la muerte de David Bowie. Madre de Dios, esto debe ser una señal de algo, me dije a mi mismo. Recordé que días pasados había escuchado en el sptofy una canción nueva de Bowie y que me había dejado llevar buscando más temas de este chico en otros medios, escuché de todo con fascinación, encontré un documental, Five Years. Luego una película, The Aquiatic Life de Wes Anderson, que aunque no tiene a Bowie como protagonista ni actor, su música está presente en toda la historia interpretada en su mayoría por un chico negro (Seu Jorge) que le da una dimensión nueva, bonita, inimaginable. Disfruté mucho esta peli (la tuve que ver en varias sesiones para poderla terminar). Ese redescubrimiento me hizo pensar en cuándo fue la primera vez que supe de David Bowie.

Tenía alrededor de 16 años y en los medios (es decir la televisión) se hablaba sobre el grunge, era una cosa lejana que a mi entorno entraba por una rendija cultural misteriosa a la que pocos teníamos acceso gracias a la suerte, creo yo.  En el colegio escuchábamos Nirvana, éramos inquietos por lo diferente y buscábamos alejarnos lo más posible de todo lo que tuviera tonos locales o folclóricos. Odiábamos el vallenato, tanto como a nuestra suerte por haber nacido en un hueco del mundo donde el sol da con fuerza los 365 días del año.  Escuchabas a Nirvana y a otros, Perl Jam, R.E.M, Oasis, Guns n´s roses (y yo backstreet, bjork, no doubt, madonna, etc).  Cuando pongo “Nosotros” me refiero a mi y tal vez dos o tres compañeros del colegio, no era todo el salón. A la gente que vive en mi ciudad por lo general le gusta más otro tipo de música, lo que sale en la radio y lo que tocan en las discotecas, billares, bares, cantinas y lugares de esparcimiento donde se consume alcohol y se baila.  En la mitad de los noventas el internet era ciencia ficción para nosotros, la música circulaba en casetes que se grababan de emisoras como la Radioactiva. Se iban de vacaciones y volvían con varias horas de música. En el 96 hicimos 11 grado en el colegio y escuchamos el desconectado de Nirvana. Para los que no saben, un desconectado (unplugged) es un concierto que se inventaron en la MTV en el cual se tocaban versiones acústicas de las canciones de una banda determinada. Aquello era una moda y pues nirvana estaba en la onda del MTV y en el 93 grabaron un concierto de esos que fue un éxito total (lo lanzaron en el 94 cuando ya Cobain se había suicidado en su casa de Seatle), dejó ver el talento de nirvana al trascender el sonido característico del grunge, y al reinterpretar magistralmente covers de las bandas The Vaselines, los Meat Puppets y del gran David Bowie. Considero que es una de las obras musicales más bonitas de la década y sobretodo un tema en especial, The man who sold the World. Esa fue la primera vez que tuve contacto directo y consciente con Bowie. 

Y entonces son Kurt Cobain (muerto) de Nirvana y David Bowie. Dos artistas que se me juntan en el 96.  En el 97 conocí a Queen. Conocí a Freddy Mercury siete años después de su muerte. Bohemian Rapsody, wow que poder tenían aquellos sonidos. No sé como describir lo que siento cuando escucho a Queen, a Nirvana o a David Bowie, es una energía que tiene un ingrediente común, creo yo. Es decir siento que todos los artistas que me gustan están de cierta manera conectados, encuentro en cada una de sus obras lugares comunes y es como si un arcoíris de luz saliera de mi barriga e inundara el mundo con una fuerza positiva y un polvo brillante tipo escarcha transparente que hace que todo se vea lindo y que la vida valga la pena a pesar de lo malo.

En la nota que Kurt Cobain le dejó a su amigo imaginario el día de su muerte escribió: “…Me siento increíblemente culpable. Por ejemplo, cuando se apagan las luces antes del concierto y se oyen los gritos del publico, a mi no me afectan tal como afectaban a Freddy Mercury, a quien parecía encantarle que el público le amase y adorase. Lo cual admiro y envidio muchísimo”.

Dos cosas para decir, entiendo a Kurt como uno de esos personajes que se hace matar por su religión, entrega su vida a una causa, no sé argumentar bien esta comparación, pero es como que entregó (no sé si voluntariamente o fue escogido por un ser superior) su tranquilidad y su vida para hacer una música que a miles de millones de personas alrededor de todo el mundo afectó y afecta de manera positiva. Esa depresión permitió la existencia de una música que ha provocado en el mundo un deseo por abandonar el adorno y buscar en la vida elementos simples que permitan sobrellevar la existencia con cierta calidad.

¿Cual era la señal? No lo sé.

David Bowie se murió de cáncer, su vida plena de creación le dejó al mundo más que The man who sold the World. Todo lo que veo relacionado con el rock me recuerda a Bowie, Marilyn Manson, Lady Gaga, me recuerdan a Bowie. Nirvana y queen me recuerdan a Bowie y todos están conectados.

Y Freddy Mercury murió en el 91 de VIH, su legado perdura, su estética, su poder, sus ideas. Cómo no ponerse a llorar con Under Pressure a duo con Bowie. Me pongo a llorar porque me dan ganas. Me emociono y me siento como en la cima del mundo cuando la escucho.


Hoy cuando ya los tres están muertos, pienso en ellos como una Santísima Trinidad, tres poderes cruzados por la misma fuerza. Como un prisma que no sólo da colores.

9.01.2014

¡Que el Cine que no sé qué!

Es inadmisible que en pleno siglo XXI en medio de una película la gente grite, rechifle los besos y haga escándalos como si estuviéramos en 1930 en el teatro Córdoba, cuando la gente no se podía sentar en el centro de la sala porque eran víctimas de bromas pesadas y blanco de las pepas de mango y bolas explosivas que los más dañados tiraban desde los puestos superiores. Eso era entendible en la Montería de 1930 porque se trataba de una sociedad rural que experimentaba la sala de cine como una novedad, eran personas acostumbradas a la diversión de la plaza de corraleja, el fandango y la carrera de caballo. 

Pero es un suplicio ir a cine en Montería en el año 2014. Yo no entiendo por qué la gente no sabe desarrollar un comportamiento adecuado en una sala de cine. Y se me hace algo increíble, sobretodo porque estamos hablando de un público joven que acude voluntariamente a las salas y que además paga, no sólo por la entrada , sino que invierte sumas de dinero considerables en baldes enormes de crispetas, perros calientes y otras chucherías.  Eso me hace pensar que son personas que pertenecen a un nivel social medio alto y por tanto asumo que son personas que van o ha asistido al colegio o la universidad y que además han tenido la oportunidad de disfrutar del séptimo arte, no sólo en esta ciudad, sino en otras a las que seguramente habrán ido de vacaciones.

Es increíble que una señora sin más reparos saque su teléfono celular y haga una foto con flash de la pantalla porque el paisaje le pareció “tannnn bonito”.  A lo mejor es una sólo una de las consecuencias de la vejez, que cada día me hace menos tolerante a la falta de respeto y de educación de algunas personas en algunos lugares públicos.

Es terriblemente molesto cuando los chicos de atrás, desarrollan una historia paralela a la de la película, comentan los irrelevantes chascarrillos de su día a día en voz alta y se ríen a carcajadas de las historias que únicamente a ellos interesa.

Y que decir de la chica de adelante que en pleno clímax de la historia que se refleja en la pantalla gigante abre su bolso y saca el celular para contestar los miles de mensajes de whatsapp que le llegan y rechinan en toda la sala porque no tiene la delicadeza de poner el puto aparato en silencio y además encandila con su luz al 100%.

Alguna vez vi una campaña de una cadena de cines en Estados Unidos (Alamo Drafthouse) que echaba a la calle como perros a clientes ruidosos y maleducados que usaban el celular en la sala de cine, también anunciaron las noticias que un señor fue asesinado en Letonia por hacer ruido durante El Cisne Negro en un cine de ese país.  Obviamente este ultimo suceso es realmente lamentable y un exceso terrible, pero créanme mis nulos y apreciados lectores, que siento el mismo deseo cuando voy a cine y la gente no para de demostrar su estupidez con tantas risas y comentarios durante la película, gracias a dios no tengo armas.

El caso es que sería útil para el desarrollo social, integral de nuestro pueblo, que alguna entidad o los mismos cines hicieran una campaña sencilla para explicarles a los que no lo saben aún, que una sala de cine es un lugar público que requiere un acuerdo de convivencia mínimo en el que un grupo de extraños se junta voluntariamente para disfrutar de una película que ha sido elaborada con un montón de esfuerzos y que merece la pena ser apreciada en silencio y con respeto, tanto por la obra como tal, como por los espectadores con los que se comparte la experiencia.

Ir a cine no es ir de rumba, si lo que están es faltos de plan pues ir a la discoteca y hacer la bulla que les salga de los cojones, pero no en el cine.

6.12.2013

Cuánto tienes. Cuánto vales.


La inteligencia. La capacidad de entender el funcionamiento de las cosas y de complejizarlas. Eso que nos diferencia de los animales. Todos los días me pregunto por qué tenemos los seres humanos que complicarnos la vida con todo eso. Por qué tenemos que vivir en este modelo idiota donde es necesario tener, donde las posesiones materiales nos ranquean y nos otorgan un estatus y unos niveles de aceptación ante los demás. ¿Es esto algo natural? A veces quisiera ser un perro.

6.30.2011



Del 19 al 22 de Octubre se realizará en Montería la segunda versión de la Muestra Audiovisual Cine Sinú, en la cual se abre un espacio para la promoción de los trabajos realizados en el Departamento de Córdoba y la Región Caribe, con invitados del resto del País. La convocatoria para la recepción de piezas audiovisuales estará abierta del 1 de julio al 30 de septiembre de 2011.

Más información en http://cinesinu.blogspot.com/

8.28.2010

SUERTE ES QUE TE DIGO

La Suerte tú crees que no influye pero si, hoy he visto Match Point de Woody Allen y me ha encantado, no solo por la maravillosa manera como este loco va narrando las historias y la intimidad que logra crear entre espectador y personajes, sino también porque ha tratado un tema tan bonito y que seguramente ha inquietado a millones de seres humanos en este planeta. Ya jamás he creído en la suerte, creo que cada cual se labra su propio destino y que a lo mejor hay un plan ya escrito para uno pero siempre se tiene el poder de intervenirlo con las acciones que uno logre realizar. Es como un cuadro, al principio esta blanco y luego ya te decides a pintar y algo le pones encima y vas formando tal vez una obra de arte tal vez no pero el lienzo deja de estar blanco una vez lo intervienes, así creo que funciona un poco la vida.

Pero bueno el caso es que Allen plantea en la película que siempre hay un factor de suerte que te ayuda a conseguir un éxito o no y lo demuestra con su ficción (aunque sea contradictorio), este personaje que ha surgido de la nada, gracias a su astucia logra montarse en un súper cargo ejecutivo casándose con la hija de un millonario, hasta aquí no hay mucho de suerte, la suerte aparece muy al final cuando un hecho totalmente producto del azar tiene como consecuencia la felicidad total del protagonista y por lo tanto de su nueva familia millonaria que tanto lo valora. Ha podido ser lo contrario, ha podido acabársele el mundo que se había construido con trabajo y un poco de actuación, pero tuvo suerte.

Se pregunta uno entonces si ha faltado un poco de suerte, ese empujoncito que necesitamos para que las acciones que hemos decidido emprender, ese cuadro que hemos comenzado a pintar, se convierta en una obra maestra o alcance el éxito esperado que nos ayudará a mejorar nuestras condiciones y nuestra posición dentro del mundo en el que vivimos. ¿Hay gente que no tiene suerte? O ¿hay personas que como dice alguien por ahí “se niegan a vivir y lo peor, no cambian”? No lo sé, como seguramente no lo sabe tampoco Woody Allen.

8.04.2010

A falta de un poema, Good Friday de Cocorosie

I once fell in love with you
Just because the sky turned from gray
Into blue
It was a good friday
The streets were open and empty
No more passion play
On st. Nicholas avenue
I believe in st. Nicholas
Its a different type of santa claus